Las confesiones son acciones necesitadas por el vínculo estrecho con el alma. Son cosas que se dice, donde el confesor se vuelve el cómplice por mérito propio más que elección completa.
Las palabras precisas se borran de los escritores, comienza el desvarío constante, el sudor frío, las miradas de un lado a otro sin encontrar a un receptor precioso que nos devuelva la tranquilidad.
Más la butaca esperada de un gran estreno, los tormentos morales, la duda como un disparo certero del allí.
Tantas vueltas para las confesiones necesarias de mí hacia ti, sin caer recurrentemente en el fragor estrepitoso de censuras por pudor.
Comenzare diciendo ve cuando caminas solo por ver caminar a alguien, con la complejidad que abarca lo dicho anteriormente; las circunstancias; los halagos.
Los abrazos que parecen un eterna despedida cambiante, es refrescante ver como sonríen y ríen las personas, una de ellas tú. Confieso que he pensado mucho en ti, no sé porque quiero encontrar alguna respuesta para entender, algo pasa por mi mente cual es la cuestión palpitante, te quiero mucho más te pienso y no dudo lo consiento, aun siento más otra lo pierdo y a veces intento; confesiones amiga confesiones necesarias para decirte que te extraño, si, entiendo.